Quiénes somos

La Asociación Edad Dorada Mensajeros de la Paz Murcia es una entidad no lucrativa (perteneciente al tercer sector) de ámbito regional, que nace como un proyecto de la ONG Mensajeros de la Paz. Se fundó en la Región de Murcia en el año 2001 y empezó su andadura gestionando los servicios destinados a las personas mayores dependientes en las residencias Virgen del Mar (Cartagena) y San Pedro (San Pedro del Pinatar), además del Servicio de Estancias Diurnas (SED) de San Javier y el Servicio de Estancias Diurnas para enfermos de Alzheimer (SEDA) de Alameda (Cartagena). Algo más tarde amplió su cartera de servicios con 8 SED más distribuidos por toda la geografía regional, además de otra residencia más. En la actualidad gestiona las residencias arriba señaladas más la residencia Santa Isabel (en Villanueva del Río Segura). En total nuestra entidad es responsable de los cuidados gerontológicos especializados de unos 429 ancianos en viven en residencias y de otros 215 que acuden diariamente a un Servicio de Estancias Diurnas.
El grupo humano esta plenamente organizado y queda reflejado mediante un organigrama para Residencias y otro para los SED/A:
La Asociación Edad Dorada Mensajeros de la Paz Murcia se encuentra actualmente en posesión de la Certificación ISO 9001:2008 cuyo alcance en residencias es el siguiente: «Gestión integral de residencias de personas mayores válidas y asistidas: alojamiento, restauración, limpieza, mantenimiento, atención directa al residente y servicios de atención sanitaria, psicológica, fisioterapia y sociocultural»; igualmente el alcance en los Servicios de Estancias Diurnas es el siguiente: «servicios de gerocultora (auxiliares), enfermería, fisioterapia, psicología y terapia ocupacional en servicios de estancias diurnas (SED)».

Los mayores aliados con los que cuenta la asociación Edad Dorada Mensajeros de la Paz Murcia en la actualidad pertenecen al mundo del sector profesional de atención a personas mayores, tanto de tipo público como privado; así, Mensajeros de la Paz Murcia tiene como aliados a las universidades de la Comunidad Autónoma de Murcia, la Universidad de Murcia y Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM); igualmente, se encuentran en este grupo el Ilustre Colegio de Enfermería de la Región de Murcia, la Sociedad Murciana de Enfermería Geriátrica y Gerontológica (SOMEGG), la Sociedad Murciana de Geriatría y Gerontología (SMGG), el Instituto Gerontológico del Mediterráneo (IGERMED) y en Instituto de Envejecimiento de la Universidad de Murcia, entre otros muchos. Dentro de las entidades de carácter público se encuentran el Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) y numerosos Ayuntamientos de la Región.

CARTA DE IDENTIDAD MENSAJEROS DE LA PAZ MURCIA

Es importante para la Asociación Edad Dorada Mensajeros de la Paz Murcia dar a conocer nuestra misión, visión, valores y principios éticos, que constituyen nuestra razón de ser en favor de los más desfavorecidos y todas aquellas personas que sufren y que quedan explicitados a continuación.

VISIÓN

Ser reconocidos como un referente de organización, en nuestra comunidad y fuera de ella, sobre la calidad en la atención a las personas mayores en residencias y centros de día produciéndose un cambio en los valores y percepción de la sociedad hacia estos recursos.

MISIÓN

Somos una Asociación de carácter social (sin ánimo de lucro), de ámbito regional, que trabajamos en el campo de las personas mayores, a través de la gestión de residencias y centros de día, con la finalidad primordial de mejorar la calidad de vida de las personas mayores, satisfaciendo, atendiendo todas sus necesidades y garantizado una asistencia sanitaria segura.

VALORES Y PRINCIPIOS ÉTICOS

El cuidado, atención, manutención, rehabilitación, tratamiento y promoción humana y social de las personas mayores: el ejercicio de las acciones pertinentes para la defensa, protección e impulso de las personas mayores.
Promover la defensa y respeto de la dignidad, intimidad, confidencialidad, igualdad de oportunidades y libertad de todas las personas en general sean cuales sean sus condiciones físicas, psíquicas y sociales, y de las personas mayores vulnerables en especial.
Integralidad: La persona es un ser multidimensional, donde interactúan aspectos biológicos, psicológicos, sociales y espirituales. El enfoque de la intervención, por tanto, se debe concebir de forma global abordando todas las esferas de la persona, y adquiriendo un enfoque interdisciplinar y especializado que garantice la continuidad de los cuidados prestados.
Independencia y bienestar: Todas las personas independientemente de sus características individuales o situación, tienen derecho a recibir apoyos que mejoren su situación de dependencia y su bienestar subjetivo, siendo nuestra finalidad de intervención terapéutica.
Competencia y autonomía: Fomentar en la persona el control de su vida y la libertad en sus actuaciones, siendo agentes activos en los procesos de intervención. Favorecer su participación en las programaciones del centro., atendiendo a sus necesidades individuales y al ejercicio de su voluntad.
Impulso de la geriatría: mediante la colaboración con otras entidades que trabajan el campo de las personas mayores, y a través del impulso de la formación continuada.
Profesionalidad: basada en los criterios técnicos de un sistema de gestión de calidad, controlando los riesgos y alcanzando una asistencia sanitaria más segura, así como una correcta ética profesional.
Especialización: Proporcionar atención y apoyos especializados y adecuados a las necesidades de las personas usuarias y a las características de su situación.
Individualidad: Respeto por la dignidad humana y la defensa de los derechos: aceptar la diversidad cultural y social de cada persona como ser único y diferente, adaptando las intervenciones a las necesidades y voluntades específicas de las personas atendidas y sus familias.
Solidaridad: actuar empáticamente, poniéndose en el lugar de las personas con problemas y actuar de manera comprometida en beneficio de esas personas.
Transparencia: en la gestión de los recursos dentro del marco legal vigente y bajo un estricto control interno y externo.
Participación: fomentar y motivar la participación de todas las personas (profesionales, usuarios, familias, etc.).
Responsabilidad Social: compromiso con la sociedad civil y la administración pública en el desarrollo y atención de los recursos de atención a las personas mayores.
Llevar a cabo un modelo asistencial que valore la dignidad de las personas y facilite un proyecto vital aun en los últimos días de la vida, considerando la vejez como etapa de plenitud, no de decadencia, abierta a nuevas experiencias hacia las que impulsamos nuestro mejor y más respetuoso trato.
Creación de Centros de convivencia y residencias.
Difusión y promoción de este modelo de atención a las personas mayores hacia otras organizaciones y centros del sector de la Tercera Edad, con la vocación de tener el reconocimiento externo de ser una organización con reputación.
Promover un modelo de organización que respete la dignidad de cuantas personas se encuentran involucradas en la atención de ancianos, como son las personas trabajadoras, las familias de los ancianos y las propias personas mayores, aunando esfuerzos entre las personas que formamos Mensajeros de la Paz, para aprender y para enseñar a otros.
Promover, defender y llevar a cabo un modelo organizacional solidario con la sociedad en su conjunto y de esta con las personas y agentes sociales que actúan dentro de la organización, con una actitud de búsqueda y anticipación ante las necesidades y las demandas de las personas y de la sociedad.
Sensibilizar a la sociedad en su conjunto sobre los valores inherentes a la propia persona que dignifique la figura de los ancianos en nuestro mundo, integrando todas sus dimensiones en la pretensión de cultivar todas ellas.

 

DECÁLOGO PARA SUMINISTRADORES DE MENSAJEROS DE LA PAZ MURCIA

Tener una idea. La empresa es más que una máquina de hacer dinero, es un proyecto que llevar adelante.
Organizar la marcha de la empresa desde una ética compuesta de valores, más que de reglas fijas. En sociedades abiertas como las nuestras, orientarse por valores significa tener un norte para el medio y largo plazo.
Saber que en la cuenta de resultados se computan no sólo los bienes tangibles, sino también los intangibles, tales como la paz social, clima de cooperación, satisfacción de necesidades sociales.
Elaborar un producto de calidad que satisfaga a los clientes y puedan adquirirlo a un precio competitivo. El cliente es, a fin de cuentas, el principal referente en la toma de decisiones.
Mantener en la vida cotidiana de la empresa un clima de cooperación, más que de conflicto, de corresponsabilidad, más que de subordinación, entre quienes se sientes más miembros que empleados.
Asegurar a los colaboradores, si no un empleo garantizado a todo riesgo, sí la voluntad expresa de mantenerlo, junto con una formación que capacite para lograr un trabajo igual o superior.
Asumir la responsabilidad social por un entorno, necesitado de empleo, de condiciones sociales de mayor calidad, de un medio ambiente sano.
Sensibilizar a la sociedad en su conjunto sobre los valores inherentes a la propia persona que dignifique la figura de los ancianos en nuestro mundo, integrando todas sus dimensiones en la pretensión de cultivar todas ellas.
Garantizar a los accionistas o propietarios un beneficio. Garantizar a los accionistas o propietarios un beneficio económico razonable, capaz de mantener la vida empresarial.
Pagar a los proveedores puntualmente.
Jugar limpio con los competidores, o incluso tener la inteligencia suficiente como para hacer de ellos colaboradores.